Meg Whitman busca confundir (y comprar) el voto latino


Por Hiram Soto

El dinero puede comprar muchas cosas: una casa grande, un carro veloz y seguridad económica.

¿Pero puede comprar un voto?

Meg Whitman, la candidata republicana para la gubernatura de California, pudiera comprobar que sí en las próximas elecciones de noviembre.

Aún faltan meses para los comicios, y la ex ejecutiva de la compañía de subastas eBay ya gastó más de 100 millones de dólares de su fortuna personal, valuada en más de mil millones.

La verdad, no entiendo por qué alguien gastaría tanto para comprar, digo, encabezar algo tan disfuncional como California.

El estado tiene una tasa de desempleo que se mantiene por encima de 12 por ciento; está a punto de empezar a pagar algunas de sus deudas con pagarés debido al eterno déficit presupuestal; las escuelas públicas ocupan los últimos lugares en los rankings nacionales; los políticos en la Asamblea y el Senado no son capaces de ver más allá de sus recalcitrantes ideologías políticas; y la lista sigue y sigue.

Pero independientemente de sus motivos personales, no podrá llegar al Capitolio de Sacramento sin obtener el apoyo de por lo menos algunos latinos, que representan más de 30 por ciento del electorado del estado.

Y en la forma en que intenta ganar esos votos es donde podemos ver qué tipo de gobernadora sería si llegara a vencer al candidato demócrata Jerry Brown.

Hoy conocemos dos versiones de Whitman: la precandidata del Partido Republicano que mostró una postura dura contra la inmigración ilegal y la comunidad indocumentada para complacer a la extrema derecha de su partido y la candidata de hoy, ya oficial, que muestra una mentalidad aparentemente más abierta en cuanto al tema.

Desde que se convirtió en la candidata de su partido ha escrito artículos y lanzado anuncios en español diciendo que se opone a la ley de Arizona y que está en contra de la Proposición 187, la medida fallida en California que buscaba prohibir servicios públicos a indocumentados.

Sin embargo, lo que no dice es que el presidente de su campaña es Pete Wilson, el ex gobernador que impulsó la Proposición 187. Ésta es la segunda vez al hilo que Wilson encabeza la campaña de un candidato a gobernador en California. El último fue Arnold Schwarzenegger.

Pero ojo: su oposición a la ley de Arizona es tan simbólica como la misma ley, que trajo consigo más ruido que cambio. Como he dicho anteriormente, por lo general, la Constitución se encarga de frenar a legisladores extremistas.

¿Y su oposición a la Proposición 187? Es muy conveniente oponerte a algo que finalmente no fue implementado y que sucedió hace más de 15 años.

Los latinos deberían poner atención a los temas que verdaderamente impactan su vida.

Si Whitman llegara a ser gobernadora, instituiría redadas en lugares de trabajo ejecutadas por miembros del orden público local, como policías y sheriffs: una estrategia radical. Revocaría las licencias de los negocios que infringieran esta hipotética ley por tercera ocasión, según su sitio en internet.

Por si fuera poco, se opone a la legalización y a la educación bilingüe.

Pero de eso no te vas a enterar en sus anuncios, por lo menos no en los que están en español.

Me hace recordar al senador republicano John McCain y a sus cambios radicales que postura en cuanto a la inmigración ilegal. El ex candidato presidencial de 2008 fue de patrocinar una reforma migratoria integral con el desaparecido Edward Kennedy a promover la construcción del cerco fronterizo con México.

Con esto empezamos a conocer un poco más sobre qué tipo de gobernadora sería Whitman: una política que como McCain haría, diría o gastaría lo que fuera necesario para ganar una contienda política, una gobernadora que un día dice una cosa y al otro día hace otra.

Sería una política con un idealismo flotante, que puede cubrir sus carencias comprando anuncios de televisión con temas que en la práctica importan poco a los latinos de California, como la ley de Arizona y la fallida Proposición 187.

A ella le gusta contar la historia de cómo llevó a eBay de 30 empleados a 15 mil. Y sí, efectivamente esta mujer simboliza perfectamente a la compañía de subastas: cuando se trata de votos, se sabe vender muy bien al mejor postor.

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5 comentarios en “Meg Whitman busca confundir (y comprar) el voto latino

  1. The Republicans are so funny, when the economy is good you say let’s all celebrate “Cinco de Mayo, my brothers” but when the economy is down “it’s all your fault, you damn immigrant”. When most Americans (with Latin America roots) go to the polls this November we will remember that the GOP has gone on a nationwide rant in proposing and passing several anti-immigration legislation (that our US Courts continue to strike down) and have continue to blame the immigrant for the flat economy or worse. We will remember who stands with us and who stands against us, so trying to stop it now is somewhat funny, but go ahead, you will not change our minds. Plus the more radical of the GOP are now attacking our Constitution and our Bill of Rights, in a misguided attempt to garner some much needed votes, they really are fools, and leading the GOP towards obscurity because they are no longer a party of ideas, just of empty suits. Your hate made you do it, in November; you will reap what you have sown. I wonder what Abraham Lincoln would say about todays GOP, he unlike the current GOP was a man of ideas.

  2. Meg Whitman makes me sick, she is so too faced! I will never for the anti-Latino ads she ran on AM radio prior to the Primary. Now she has changed her tune and comes out acting like she is an “amiga” of our community. She is a liar and any Latino that votes for her is spitting on Cesar Chavez and all of the other leaders who have given so much of their lives on our behalf. Please don’t vote for this winch, SHE IS A TWO-FACED LIAR!

    And for all of you Republican Latinos, you need to invest in mirrors, so that you can see that you fall into the category of people that Republicans love to demonize. A Republican Latino is like a Nazi Jew. Pretty much a self-hating person that has no self-respect and tolerates bigots and zealots in order to get taken-in as a token amongst certain groups.

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